Youth Style: la minifalda

La minifalda es uno de los más importantes íconos del youth style (o estilo juvenil), junto con los jeans. Su creación en manos de la británica Mary Quant en la década del ´60, provocó no sólo una revolución en el mundo de la moda, sino también fue protagonista de la revolución sexual.
En un principio, más que una moda fue una provocación. O, más bien, según Quant, una manera de democratizar la moda y la diversión, ya que eran modelos creados para la joven trabajadora.
El youth style fue trascendiendo la moda y convirtiéndose, entonces, en un estilo de vida. Era la fuerza y la audacia juvenil la que se resistía ante la inalcanzable alta costura. Su influencia fue tan fuerte que pasó a formar parte de la imagen de importantes íconos de los 60, como son Twiggy y Briggite Bardot.
Las minifaldas llegaron a medir hasta 35 centímetros. Los diseños de Mary Quant -la madrina del youth style- aún perduran: las formas geométricas (rombos, lunares, espirales, figuras asimétricas) y la combinación de los colores blanco y negro.
Hoy, la minifalda siempre vuelve a las pasarelas y a la calle. Una prenda de estas puede ser de cualquier material, de cualquier color, siempre y cuando su largo no supere las rodillas. Porque si bien ahora hay minifaldas de muchos largos, la versión original mostraba al menos dos tercios de los muslos.
Pero Quant no sólo se conformó con crear la “mini”: en 1969 creó los “hot pants”, una versión muy pequeña de los shorts, que aún continúa teniendo éxito en la actualidad como otro protagonista del youth style.
